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Road to the Oscars (II): 2015

por ALL (@Anlololo)


Echando la vista atrás, podemos decir que 2014 fue un buen año de películas. Como siempre en estos recopilatorios, empleamos los Oscars como excusa para hablar de las películas que más nos han gustado entre las nominadas. No es cuestión de echar espuma por la boca al maldecir los criterios de la Academia para nominar u otorgar el premio final. Y lo digo después de pasar un año toledano post-Frozen. Never forget.


Nightcrawler (D. Gilroy)
1 nominación: Mejor guión original

Hay veces en que el llanto sordo de los estudiantes en Comunicación Audiovisual o Periodismo en paro y sin expectativas de cambio suele silenciarse desde las instituciones y sectores neocon con nerviosos ademanes y un par de palabras: móntate tu propia empresa. Muchas y muchos son seducidos por el continuo discurso emprendedurista, aquél que convierte la sangrante cuota de autónomo en una suscripción a la marca de moda: Freelance. Nightcrawler capta la crudeza del entorno laboral actual y la impotencia de generaciones y generaciones de jóvenes al borde de la desesperación. En una época en la que abrir un blog permite ser el CEO de una empresa de “entre y 1-10 trabajadores”; o en la que para encontrar un trabajo nos dedicamos a emitir ruido por cada uno de los poros de nuestra piel (es decir, por cada uno de los perfiles personales en cada una de las redes sociales habidas y por haber) cada vez más alto, Nightcrawler sirve como aviso de las situaciones extremas en las que tantos se ven obligados a despojarse de su dignidad en pos de una carrera incierta en unos medios sin escrúpulos. Una película para proyectar el primer día en las facultades de Ciencia de la Comunicación.

La Lego película (P. Lord y C. Miller, Warner Animation Group)
1 nominación: Mejor canción original

Pese a la potencia de los nominados a Mejor película de animación de este año –destacamos aquí los deliciosos guiños al anime en Big Hero 6 (D. Hall y C. Williams, Disney, 2014)-, la noticia ha estado los que no lo están. La sonada ausencia de La Lego película entre las nominadas a mejor película de animación ha quedado parcialmente enmendada con la nominación a Mejor canción original de su theme song, Everything is Awesome. El tema es protagonista en la memorable secuencia inicial, una de las mejores denuncias a la alienación de la vida urbana contemporánea. De nuevo otra muestra más de que la animación, con todos sus excesos formales, no está para nada reñida con el comentario crítico de la sociedad actual.

Guardianes de la galaxia (J. Gunn)
2 nominaciones: Mejores efectos visuales y Mejor maquillaje y peluquería

He de confesar que no me he sentido demasiado atraído a la fiebre Marvel. Películas como la también nominada X-Men: Days of the Future Past (B. Singer), bien pero blanda y blanca, presentan un perfil demasiado industrial como para justificar el hype entorno al filón de las adaptaciones del cómic americano. No ha sido el caso de Guardianes de la galaxia, que si ya conquista con uno de los mejores trailers recientes, demuestra que el humor tiene cabida. Podemos atribuir buena parte de ello a la figura de James Gunn, que, como Sam Raimi, es uno de los nuestros: un cachondo del cine. No olvidemos jamás su colaboración con Suda51 en Lollipop Chainshaw (Grasshopper Manufacture, 2012). Gamberro con criterio, con Howard the Duck, sin tanta épica ni tanta historia.

10 películas imprescindibles para una Navidad inquisitorial

¡Pues llegó la Navidad, una muy relevante fecha para el cine! 

En esta época de villancicos y cuñadismos varios, estos filmes clásicos navideños pueden (y lo hacen) salvar las sobremesas empachosas de las que conviene huir para preservar la cordura. Y en Espanish Inquisition no queríamos ser menos en la causa de la salud mental: aquí os ofrecemos una lista con nuestras películas favoritas para este periodo entre años.

por ALL 

SÓLO EN CASA (Chris Columbus, 1990)

No me considero un gran nostálgico de la infancia. Pero inevitablemente uno ha sido niño y lo que gustó una vez, quedó para siempre grabado con un halo de emoción que aguanta el tipo al revisar Sólo en casa. Esta película, como su secuela ambientada en Nueva York u otras como El peque se va de marcha (P. R. Johnson, 1994), supuso alguna de mis primera tomas de contacto con el cine (aunque fuera en brasero de mi casa, en Antena 3 y con la batería de anuncios de juguetes de turno). El motivo no es muy complicado, es la fantasía de todo niño burgués: libertad para hacer trastadas en una casa enorme, juguetes, macarrones con queso y toda una serie de trampas para el desarrollo del slapstick. Lo cierto es que Sólo en casa podría considerarse como un all-star de la comedia familiar. El guión es de John Hughes (autor de clasicazos del coming of age como El club de los cinco o La chica de rosa), la música es de John Williams y está dirigida por Chris Columbus (Gremlins, Goonies, Señora Doubtfire y la dos primeras de Harry Potter). Si a todo eso le añadimos ese ladrón canalla interpretado por Joe Pesci, ya tenemos la película de iniciación perfecta.

DESCUBRIENDO A FORRESTER (Gus Van Sant, 2000)

Para muchos una película menor de Van Sant. Para mí, la mezcla ideal entre un coming of age, cultura baloncestística, literatura y Nueva York. La historia del joven Jamaal del Bronx y su tormentosa amistad con el cascarrabias escritor Forrester (Sean Connery) es todo un cuento de navidad con una crítica (leve, eso sí) a los estereotipos y a lo estirao del habitante medio de Manhattan. En especial si es blanco y se dedica a la enseñanza. Agradable sorpresa la de encontrar en esta cinta a actores y actrices ahora consolidados como Anna Paquin o Michael Pitt en roles de juventud. En todo caso, ver pasear a Connery en bibicleta por un Harlem desierto con Gassenhauer de fondo bien vale una oportunidad. 

TOKYO GODFATHERS (Satoshi Kon, Madhouse, 2003)


La más accesible, por convencional, de las películas del aclamado Satoshi Kon, uno de los genios de la animación japonesa del nuevo siglo. Y es que, lejos de recurrir a los habituales excesos narrativos, la película de Kon es un tierno cuento de navidad en el que tres peculiares Reyes Magos -un travesti, un vagabundo y una adolescente a la fuga- encuentran abandonado a un recién nacido en la víspera de Navidad. La travesía por buscar a los padres del bebé adquiere tintes verdaderamente fellinianos, especialmente en el caso de unos personajes en busca de la redención de un pasado problemático. Maravillosa factura del estudio Madhouse para un clásico en las filmografías navideñas. 


Sobre mockumentales: a propósito de Operación Palace y Big Man Japan

por ALL (@Anlololo)

Bueno, bueno, bueno: la que ha liado El Follonero, eh! 

No seremos nosotros los que neguemos los méritos de Évole y de su equipo: han colado un mockumental en una televisión generalista en el prime time del domingo. Aunque lagunas evidentes hacían difícil dejarse llevar por ese seductor universo paralelo (el Rey memoriza sus discursos a la primera, Carrillo se carga la unión de la izquierda en España por no agacharse y Garci homenajea a La ventana indiscreta (Rear Window, A. Hitchcock, 1954) al hacer salir a los guardias civiles por una ventana), el hecho en sí es digno de estudio y se puede equiparar, aunque con distancia al referente padre de estos Jackass masivos: The War of the Worlds. Tal vez la distancia respecto a 1938, fecha en la que el tío Welles causó el pánico en los USA con la radiet, quede más cerca de los que nos gustaría. Las airadas y aburridas reacciones de siempre (que si con la Historia no se juega, que si el ego de Évole, que si la Secta...) no hacen más que dejar en paños menores a la educación audiovisual en España. Y por supuesto, el sentido del humor de más de un@. Un poco de alegría, Feck!


Garci & Spike Jonze: Transición Days

Aterriza como puedas: Películas en aviones (I). Hoy, Trance (D. Boyle, 2013)

por ALL 

Como uno no suele viajar a Nueva York todos los días, voy a empezar restregando humildemente este insólito hecho, sin muchos datos. De entre todo el sufrimiento sobre/post/shur/humano de viajar a EE.UU., destacaría un hecho incomodísimo que da el título a este primer post: la logística de los viajes transoceánicos.

Nunca había estado tanto tiempo en un avión y claro, la novatada se paga: me aburrí profundamente a la ida. La causa del aburrimiento no fue por ausencia de estímulos, sino por todo lo contrario: la abrumadora oferta de ocio (desde cienes de pelis y capítulos de series a juegos y música) me impidió centrarme en nada concreto. Escarmentado por el tedioso viaje de ida, en el que básicamente me limité a comerme todos los aperitivos que nos daban l@s azafat@s, mi intención era ver una o dos películas durante el vuelo de vuelta, aunque fuera en unas condiciones de las que nuestro amigo y maestro Iván Bort consideraría una blasfemia. Por ponernos en situación, este viene a ser el aspecto de la cabina en la zona turista pelá.